El quiebre de un matrimonio o de la relación de pareja compromete, en mayor o menor medida, a todos los miembros de la familia y sus efectos son fuentes de intensas reacciones emocionales negativas para los hijos, sobre todo si la separación ocurre en medio de una gran disputa entre los padres. “Siendo la variable más importante que contribuirá en la forma en que los niños se adapten a la separación de sus padres es el grado de conflicto que haya existido antes y/o siga existiendo entre ellos después de producida la separación” (Montenegro, A 2002). Por lo que resulta indispensable que los padres puedan manejar la situación de manera tal, que los niños no se vean inmersos en el conflicto conyugal.

Muy frecuentemente ocurre que los niños escuchan o manejan temas de adultos, los cuales no corresponden a su edad ni etapa de desarrollo, como por ejemplo; “Mi papá dice que mi mamá está loca”, “Mi mamá dice que no tenemos plata por culpa de mi papá”. Dicha información daña enormemente a los niños, debido a que, para ellos, generalmente papá y mamá son muy importantes, siendo los referentes y modelos para los niños, por lo cual recomendamos:

  • No otorgarle información al niño sobre su otro padre o dar detalles innecesarios de la separación.
  • No utilizar a los niños como mensajeros debido a la deficiente o nula comunicación entre los adultos.
  • No permitir que el niño tome partido por alguna de las partes desmereciendo a la otra. Dicha situación cuando se da de manera extrema configura el Síndrome de Alienación Parental (SAP), el cual consiste en “manchar” la imagen de uno de los padres, con el objetivo de romper el vínculo de los hijos con uno de el progenitor. Lo que constituye una grave vulneración de derechos, ya que, no se le permite al niño(a) vincularse de manera sana y segura con su progenitor que ha sido alienado.
  • Recomendamos mantener la comunicación aunque sea mínima pero adecuada en pos del bienestar de los hijos en común.
  • Anteponer las necesidades de los hijos por sobre las discusiones con el otro padre.
  • Es importante que ambos padres comuniquen al niño la razón por la cual se han decidido separar para no entregarle al niño diferentes discursos que puedan confundirlo. Lo cual requerirá que ambos padres logren llegar a un acuerdo al respeto.

Por Carolina Jaque
Psicóloga